miércoles, 21 de octubre de 2009

Descubrimientos en la Imagen de Nuestra Señora de Coromoto


Los restauradores Pablo Enrique González y Nancy Jiménez estuvieron a la cabeza de un equipo de trabajo compuesto por 14 expertos. La supervisión fue realizada por José Luis Matheus, director de la Fundación Zuliana.

Durante los trabajos se presentó este fenómeno: El agua empleada salía sin bacterias y con un PH neutro, algo inexplicable. La imagen, de acuerdo con Matheus, sigue siendo consistente y nítida: "La tinta se encuentra por encima del algodón prensado y de textura rugosa”.
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En esta restauración, bajo el microscopio, fue posible identificar a los ojos de la Virgen. Miden alrededor de 0,2 milímetros (dos micras), y se puede distinguir el diseño del iris. Esto sorprendió a los expertos, porque pensaban que sus ojos eran meros puntos. Por otra parte, el estudio del ojo izquierdo a través de un microscopio pudo definir que era un ojo con características humanas. Allí, los expertos observaron claramente la cuenca del ojo, el conducto lagrimal, el iris y un pequeño punto de luz sobre ella.
Pero la sorpresa estaba comenzando: Al Maximizar el punto de luz, los expertos detectaron una figura humana que es muy similar a la de un nativo.
En estos aspectos la imagen de Nuestra Señora de Coromoto se asemeja a la de Nuestra Señora de Guadalupe.
Cabe señalar que la imagen de la Virgen está hecha sobre un tipo de madera y tela de algodón que humanamente no se entiende que se mantengan intactos después de más de tres siglos y medio de exposición.
La Virgen de Coromoto es una diminuta reliquia que mide 27 milímetros de alto por 22 de ancho, en ella la Virgen aparece pintada de medio cuerpo, está sentada y sostiene al Niño Jesús en su regazo. Su apariencia es de ser dibujada con una fina pluma, trazada como un retrato en tinta china a base de rayas y puntos.
La Virgen y el Niño miran de frente; erguidas sus cabezas coronadas. Dos columnas unidas entre sí por un arco forman el respaldo del trono que los sostiene. La Virgen cubre sus hombros con un manto carmesí con oscuros reflejos morados. Un blanco velo cae simétricamente sobre sus cabellos cubriéndolos devotamente. La túnica de la Virgen es de color pajizo y la del niño es blanca como su velo.
La imagen se muestra a la veneración de los fieles protegida dentro en una riquísima custodia. El 7 de octubre de 1944, a petición de los obispos de la nación, Pío XII la declaró, "Patrona de la República de Venezuela" y su coronación canónica se celebró al cumplirse los tres siglos de la aparición, el 11 de septiembre de 1952.